Asunto: Pablushka, el villero PDF Imprimir Correo electrónico
Nunca es tarde
Escrito por Pablushka   
Martes 26 de Mayo de 2009 15:45
El miedo
Yo entiendo que la gente tenga miedo, pero no entiendo el racismo. Yo se que en el fondo todos somos un poco racistas, hasta aquellos a los cuales nunca se les pudo comprobar nada. En mi caso, muchas veces me habrán escuchado decir cosas como "los chinos no tienen alma". Pido perdón por mi estupidez. Especialmente a vos Wan (Wan es una amiga de origen chino, que da clases de su idioma en capital y alrededores, y que por más que lo intente y le explique que soy programador o analista, no consigo que deje de llamarme "Mecánico de computadolas"). Más allá de que lo haya dicho en tono de broma, la verdad es algo realmente putrefacto de alguna parte de mi mente que le tiene miedo a los chinitos. Y creo que la cosa pasa por ahí. Por el miedo.

La gente vive con miedo. Yo tengo miedo de que mi esposa y mis personas queridas anden solos por la calle. "Cuidate mucho mucho" le digo todos los santos días cuando ella me deja en la estación del tren y se va sola en el auto para su trabajo. Tengo miedo que le pase algo, que la lastimen. Y más miedo tengo cuando veo los noticieros de los canales locales. No digo que vivamos en un paraíso de seguridad, pero si uno se deja llevar por lo que dicen y pasan en las noticias, creo que estarían matando, violando o robando a una persona cada 2 segundos y medio en la provincia de Buenos Aires. Y uno tiene más miedo.

El eje del mal

Y el premio al ser que mas miedo y terror causa en la ciudad es el villero. ¿Que qué es un villero? Preguntale a cualquiera. Lo más probable es que te lo describan mas o menos asi: "es un negro" "sucio" que usa ropa de "marca falsificada" y que vive en la villa y que roba y/o se droga y emborracha, y es peligroso y tienen como quichicientosmil hijos que los usan para pedir y delinquir. Eso si, cuando le digas a esa persona que decir "negro sucio" es racista, te va a decir, lo más naturalmente que le salga: "pero yo digo negro de cabeza, de alma, de mente, no de piel ehhhh"... Si, ¿da asquito no?

Weno aca viene la sorpresa para la mayoría: Pablushka es un villero.

Mi planta de naranja lima
Hasta los 17 años, Eu, Pablushka, Pablo, Idauya, Tutuka, Chicharra, Escupitajo, Centuria, Chewbacca (y otros sobrenombres que mejor ni recordar); vivía en un ranchito de madera y techo de chapas de fibrocemento (todavía extraño el ruido de la lluvia a la noche, no saben lo lindo que es dormir con ese ruidito). La calle era de tierra, en un barrio que para la mayoría de ustedes estaría clasificado como "Villa de emergencia". Recuerdo un día en que la maestra nos dijo que anotemos las comodidades que la civilización nos da en nuestra casa, yo puse: "Es calentita en verano y fresca en invierno", nada más. Cuando vió lo que puse, me dijo que hablara del agua corriente, la electricidad, el teléfono... cosas que en casa no había, salvo la electricidad, que la robábamos reutilizábamos enganchándonos de los cables de la calle. Por supuesto, yo no sabía que era un robo estaba mal. Igual les cuento, por las dudas, no me da culpa de nada. Cuando tus papás solo tienen para darte de cenar una taza de mate cocido y un sanguchito de mortadela, que carajo me importa si se robaban no pagaban la electricidad.

Recuerdo con muchísimo cariño a mis amiguitos de aquel entonces, los chicos con los que jugaba yendo a cazar viboritas al monte. De esos chicos, hoy en día el que no está muerto, está preso. Pablushka tuvo suerte, supongo. Mi viejo salía a las 5 de la mañana en su bicicleta para ir al trabajo: maquinista offset, esto es, operar una máquina de impresión en un taller de imprenta. Y volvía bien pasadas las 11 de la noche, de lunes a sábados, y algún que otro domingo. De él aprendí, seguramente, la importancia del trabajo. Pero también entendí, ya de mas grande, que las personas que empleaban a mi viejo se abusaron de él por décadas, consumiendo su vida a cambio de  muy poco y ellos, por supuesto, ganando mucho. Tanto se aprovecharon de su ignorancia y buena fe que hasta se quedaron con los aportes para su jubilación, robándole aún mas, destinándolo a una vejez en la miseria que por suerte hoy puedo evitar.

¿Quieren saber como vive un villero? Si les interesa, lean: Los que ivamos a la escuela, nos levantábamos a las 6 de la mañana para prepararnos y llegar a tiempo a las 8 (Sólo recuerdo que una sóla vez llegamos tarde en todos los años de escuela). En invierno mi vieja calentaba una olla gigante en un calentador a querosene en un bañito que teníamos. Cuando el agua estaba lo suficientemente calentita, yo la mezclaba con agua fria y con una jarrita naranja (me acuerdo el color perfectamente) me mojaba y enjabonaba y me enjuagaba. ¿Sexy la imagen eh?. ¿Ducha? Si, en verano. Pero no no teníamos gas natural, no podíamos usarla en invierno. Y tampoco se puede usar con garrafas porque se consumen rapidísimo y son carísimas para la gente pobre.

Recuerdo que mi guardapolvo y el de mi hermana estaba siempre impecable, blanquito, almidonado. Nuestra ropa era mas o menos la que ven en un chico de la calle, pero estaba siempre limpia, cosida y recuerdo que era mucho más abrigada y cómoda que la ropa que uso ahora, ¿raro no?. Con mi hermana, mas chiquita, esperábamos el bondi cagados entumecidos de frio en la parada y mi vieja nos daba unos pesitos (o australes unos años mas tarde...) para comprarnos unas galletitas en el recreo. En la escuela yo la pasaba re bien, me encantaba. Durante la primaria tuve excelentes maestras, salvo un par de excepciones claro... Pero en la secundaria, ay ay, que espanto. Pablushka sería mucho más inteligente si no hubiero asistido al colegio secundario... (y a pesar de ello, ustedes van igual, porque no todos los colegios pueden ser tan malos como lo fue el mío). Nos discriminaban mucho, precisamente por ser villeros. En aquella época en las escuelas públicas había chicos mas pudientes que otros, todos mezclados, creo que eso fue  lo realmente valioso de la escuela pública de aquel entonces, por lo menos ahí, en teoría, eramos todos iguales, los que más tenían jugaban con los que menos y estoy seguro que esa relación generaba grandes dosis de comprensión de la realidad y mucha solidaridad. Pero eso si, a mí no me invitaban a algunos cumpleaños y muchos no venían al mío. Con el tiempo dejamos de invitar a mi cumple a los chicos de la escuela. Igual cuando sos chico, esas cosas no te llegan, tu "campo AT"(1) es muy poderoso a esa edad, supongo.

Había épocas peores donde ni mate cocido teníamos. Ahí recuerdo ir con mi abuelo al río Luján (nos quedaba a dos cuadras de casa) a pescar mojarritas y algún que otro bicho acuático comestible (si, en esa época el río todavía estaba limpito). Mi vieja se ponía re contenta cuando llegábamos con los pescaditos. Ahora se que el pescado tiene omega 3, por eso Pablushka es tan regordete y bien nutridito. Mi abuelo es mi ídolo de siempre, de él obtuve la curiosidad por todo lo que me rodea y tratar de entender su funcionamiento.  Si mi abuelo hubiese pintado cuadros, sería lo más cercano a haber tenido un Leonardo en mi vida. Hacía changuitas: albañil, pintor, carpintero, techista, mecánico, herrero... él nos suplía de verduras porque había hecho una huerta que era envidia en el barrio y con su ingenio arreglaba todo lo que podía. Y por supuesto, muchas veces nos hacía juguetes de madera y hojalata. Mi abuelo se murió hace algunos años en los brazos de mi vieja. A mi mamá le dieron un extraño privilegio que muy pocos tienen en la vida: Tanto su mamá como su papá murieron en sus brazos. Para algunos quizá sea algo terrible, sin embargo, pienso yo, que hermoso (a la vez que triste, claro) puede llegar a ser ese momento donde todo el consuelo de tus viejos es ver tu rostro por última vez y tener vos en tus manos, la mano de alguno de ellos en ese instante tan humano y temido...

En el barrio había mucha violencia. Mucha. Pero mucha eh. No digo que era Kosovo porque no había tanques ni bombas, pero las heridas físicas y psicológicas eran igual de profundas. Abusos, imposiciones, la ley del mas fuerte es la que impera dentro de la villa. Y cada tanto la policía que llegaba y le pegaba a todo el mundo, por las dudas... Imaginate si un día cae la policía en pleno San Isidro y empieza a darle palazos a todos los de la calle Belgrano... asi de absurdo era lo que hacían con la gente de la villa.

Así era mi familia y mi vida en la villa. Con el tiempo, el barrio mejoró. De puro culo pura suerte un día asfaltaron nuestra cuadra (eso si, tuvimos que pagar un poco de la obra), y un vecino que trabajaba en la municipalidad puso el agua corriente, clandestinamente. Pablushka empezó a trabajar y todo fue mejorando. Quedate tranquilo, hoy en día pago la electricidad de tres casas, ya no necesito robarla, aunque se de muy buena fuente que conectando una jabalina de cobre al polo negativo de la red de la casa disociándola de la entrada de calle produce que el medidor no mida.... cosas que te enseña la vida, pero que, como dije antes, ya no necesito. Hoy en día mi cuadra no está en la villa, nuestro ranchito de madera mutó en casa "como corresponde" cuando mi viejo la pudo construir con ayuda de familiares y vendiendo almanaques (de esos de bolsillo con minas en bolas desnudos y todo; ¿ahora van entendiendo de dónde surgió que Pablushka quiere aprender a dibujar chicas poderosas(2)?) para costear los materiales. Hoy la villa empieza a la cuadra siguiente de la mía, pero está desapareciendo de a poquito: Los terrenos valen fortuna y algún avivado está mandando a los villeros para otro lado, tal vez cerca de tu casa, porque ahora aca molestan. Y al que más voy a estrañar es a Quique, un hombre changarín como mi abuelo, que sale todos los días en su bicicleta hasta San Isidro a trabajar en un taller de construcción naval y al que por su trabajo le pagan apenas lo indispensable como para que pueda seguir trabajando. Asi y todo, Quique cuida de su familia, que incluye a un pibe que se le está quedando ciego. ¿Triste no? Sin embargo Quique te saluda todos los días con una sonrisa y te pregunta si todos están bien.

Si lo ves a Quique en la calle, seguro más de uno se cruza de vereda, porque es un villero, como yo, sólo que a mí me cuesta más trabajo demostrarlo ahora. Sin embargo te estás perdiendo la oportunidad de conocer a una persona que puede decir de veras, como es ser felíz sin dinero, sin vida civilizada.

La guerra de los mundos
Muchas veces escucho gente que dice que "esto es una guerra". Y hasta te describen los bandos y todo: Por un lado está la "gente de bien", esto es, gente trabajadora, que estudia y que quiere mejorar la sociedad. La "gente de bien" tiene su ejército: la ley y las fuerzas de seguridad y alguna que otra banda de nenes bien que salen a cazar pobres (como los pibes esos del chaco que le daban cadenazos a los pobres desde la 4x4). Por el otro lado están "los negros", esto es, la gente que vive en la villa. Si, toda la gente de ahí, porque según ellos, nadie es rescatable y hay que pasarles por encima con una topadora y listo. No tienen muy en claro cual es el ejército del bando de "los negros", saben que tienen grupos que salen a robarles y matarlos cada tando y culpan a toda la villa por ello. Si esto es una guerra, yo ya se de que lado voy a pelear. Me pongo unos segundos en el bando de "la gente de bien" y le paso datos de inteligencia: El ejercito de "los negros" es muchísimo mas numeroso que el de ustedes, pero muchísimo eh. Imaginate una guerra de escupitajos entre todos los chinos y todos los uruguayos. ¿Quien resulta mas escupidito?. Bueno asi de cagados están ustedes. Y es más, tienen un arma de destrucción masiva que se llama "Estallido social" que, al usarla, te pasan por encima y ni rastro queda de tu querida vida civilizada. Pero te puedo dar una una pista de cómo frenar esta guerra: Se justo, vos juez. No seas usurero con la gente pobre, vos banquero o comerciante. Se solidario, no seas egoísta a la hora de compartir los frutos de tu trabajo con los que menos tienen, vos ricachón. Y no hablo de limosna, que quede claro.

Vos y Yo
Todo esto que les acabo de contar no viene a cuento de martirizarme ni hacerme el heroe ni nada de eso, muchos conocen mi pasado. Viene a que ustedes tienen la posibilidad de conocer de parte de alguien de adentro, como es la vida de un villero, nada de pelotudos estudios sociológicos, ni informes de Caritas, ni pedorros documentales de TV. Las cosas son como se las acabo de contar. El 99% de la gente de la villa es gente como yo o Quique, o mis viejos, gente que como vos quiere vivir en paz y dignamente. Ustedes le temen al 1% restante, asi como yo le temo a ese 1% de abogados san isidrenses ladrones, 1% de comerciantes usureros, 1% de conchetos violentos del CASI y un largo etcétera...

Todo viene a cuento de parar un poco ese racismo ejercido al pobre villerito, humanizarlo un poco en mi persona, ya que ustedes me conocen, y tratar de enaltecer al pobre que, por su sóla condición de pobre, causa terror y es sospechado de delicuente. No tengas tanto miedo. A tu seres queridos los puede matar un nene bien de Belgrano probando a cuanto llega su 206 nuevo en av. Libertador, y te puede robar hasta la casa un par de abogados usureros de las Lomas. Y el que delinque merece su castigo, sea pobre o ricachón.
Seamos justos, de lo contrario después no lloremos por justicia.

Que todos sigan bien,
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Pablushka!
PD: Si les sirve de consuelo, me duelen el culo las pompis de estar sentado tipeando tanto...

(1) Campo AT ó Campo de Absoluto Terror: Un concepto de la psicología (no se de cual) que define algo asi como una barrera que separa nuestro super yo del super yo del otro. Y se llama de absoluto terror porque es lo que produce cuando otra persona logra traspasar esa barrera entrando en contacto con nuestra intimidad y secretos mas profundos haciéndonos vulnerables y suceptibles de ser destruídos con suma facilidad.
(2) A esto me refiero.
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Última actualización el Miércoles 27 de Mayo de 2009 20:24