System error: Out of memory PDF Imprimir Correo electrónico
Nunca es tarde
Escrito por Pablushka   
Miércoles 23 de Marzo de 2011 00:00

Memories (Si, en inglés lo puse, ¿y qué?)

MemoriesMemories es una serie de tres cortos bajo la mirada de Katsuhiro Otomo que habla de eso, de la memoria, de los recuerdos, de cosas que pasaron y que deben ser recordadas para que, si fueron buenas, pasen de nuevo, si fueron malas, no pasen nunca más. En general se apela a la memoria cuando alguien quiere advertir sobre algo malo que puede avecinarse, y se apela también a la memoria para revertir las consecuencias cuando lo malo pasa.

La memoria es muchas cosas. Es nuestra historia como la recordamos, o el historial de las cosas que nos fueron sucediendo, es un registro de esos sucesos y de las emociones que nos hicieron las personas que somos. Es un poderoso elemento que bien usado sirve para crecer y mejorar. Aquel que domine la memoria de la gente y de los pueblos, podrá guiar como quiera a las masas que no tienen o tienen recuerdos inventados por otros.



Mi memoria (o lo que queda de ella)

Yo nací en 1973.

En 1976 tenía yo apenas un poco mas de 3 añitos. No me acuerdo de nada de lo que pasaba por mi vida de aquel entonces. Me contaron mas tarde que el 24 de marzo de ese año, un grupo de militares y civiles decide tomar el poder del país por la fuerza y derrocan a la presidente en ejercicio en aquel año.

En 1981 tenía yo 8 años y de esos añitos si me acuerdo muchas cosas.  A ver...

Como muchos de ustedes saben yo vivía en un barrio mas que pobre. En aquella remota época, recuerdo que llegaban camiones llenos de soldados, se bajaban, así como en el cine haciendo bastante teatro, y revisaban todas las casitas del barrio. Buscaban cosas, casi con desesperación. Cada vez que llegaban mi mamá se ponía nerviosa y se iba al ropero corriendo, agarraba la plata que guardaba ahi y se la escondía en el corpiño o en la bombacha. Hacia eso porque cada vez que entraban los soldaditos; mi mamá se quejaba que se le llevaban la plata. Tengo una imagen súper nítida en la retina: un soldado con un detector de metales, buscaba cosas enterradas en el jardín de casa, mientras mi papá y mi abuelo eran puestos manos en alto contra la pared, a veces a mi mamá también la ponían contra la pared y algún soldadito aprovechaba para tocarle el culo y las tetas, adelante de todos. En casa nunca encontraron lo que estaban buscando, así que siempre se iban haciendo el mismo show de película de vaqueros. Dejaban todo tirado, toda la ropa en el piso, los cajones dados vuelta. No encontraban nada pero siempre se llevaban algo. Recuerdo que muchas veces mi mamá se quedaba llorando. Le robaban, los soldaditos, los aritos de oro de mi hermana, o el anillo de no recuerdo que tía. Cuando nada de valor había se llevaban otras cosas, como el farol a querosén que tenía mi abuelo.

Mi papá, obrero gráfico, imprentero, siempre me traía libros que imprimía en su trabajo. Yo se que eran para mi porque siempre me los mostraba y, después que yo los veía un poquito, los guardaba en un mueble con estantes que servía de biblioteca. Recuerdo, en otros momentos remotos, haber visto a mi viejo quemar pilas de libros en la parrilla de casa. Parrilla que servía para hacer asaditos y para quemar los libros que buscaban los soldaditos. Esos libros, por algún motivo, no los tenían que encontrar en casa. Si te encontraban uno, te llevaban. Le pasó a un par de vecinos, se los llevaron y cuando volvieron nunca más hablaron con nadie.

Mi casa, además de estar en un barrio pobre, estaba en una zona casi desértica de Tigre. Había algunos astilleros, donde se hacían lanchas y barcos, con enormes galpones, bien cerrados. Recuerdo que muchas noches escuchábamos gritos de personas. Eran gritos de gente enojada, de gente que lloraba, de gente que suplicaba, lamentos, petardos, ruido a chapa y mucha música a la madrugada. Yo le preguntaba a mi viejo, preocupado, que era todo aquello. La música era por gente que estaba festejando, me decía. Algún cumpleaños que duraba hasta tarde, en el galpón del astillero. Las voces, gritos, gemidos y llantos, me contó mi viejo, eran voces de los indios que vivieron en el barrio antes que nosotros, porque en el lugar hubo un cementerio indio y los astilleros se hicieron encima. Que eran buenos los indios, me decía, que no tenía que tenerles miedo. 8 o 9 años tenía yo y mi papá me contaba esas cosas, para que el miedo se fuese.

Una noche, me despertaron gritos, aterradores eran los gritos, todos nos despertamos. Mi papá salió a ver, y volvió rapidito. Nos dijo que no nos preocupemos, que un perro había mordido a unas personas y que ya lo habían agarrado al perro y que estaban atendiendo a los mordidos. Al día siguiente, con mis amiguitos del barrio fuimos al monte a jugar, siempre jugábamos en el monte que empezaba al lado de casa y terminaba en Entre Ríos. Fuimos hasta el lugar donde habían matado al perro mordedor. No encontramos al perro muerto. Encontramos dos colchones grandotes, separados por algunos metros, casi consumidos completamente por el fuego. Estaban errollados, los colchones, a algo. Como si fuesen envoltorios. Yo no me animé a tocar, pero nuestro amigo Gaby, el mas grande de todos, con un palito empezó a remover. De las cenizas y los alambres de púas de los colchones (yo me quedé pensando en aquel momento, si la púa de los alambres no pican cuando uno duerme en el colchón...) aparecieron huesitos y calaveras, negras, marrones, chamuscadas. Había olor a asadito y recuerdo que las nutrias y los perros del barrio ya habían pasado por ahí porque tuvimos que espantar algunos al llegar. Había habido mucho fuego... se notaba en las hojas de las ramas altas de los árboles, todas chamuscadas. -¿Qué fue eso que había en el monte?, pregunté. La respuesta de mi abuelo me tranquilizó bastante: -¡Ah!, deben ser los macumberos que andan dejando comida para los perros y quemando esos muñecos de esqueleto...

Un poco más lejos, por el monte, estaba el basural. Todos los pibes del barrio íbamos a jugar al basural. Estaba re bueno ir porque siempre había cosas interesantes ahí. Ya no me acuerdo la cantidad de veces que me pinché con jeringas o me corté las patas con vidrios, latas o clavos. Yo no se como es que no me morí con esas cosas o no me agarré una peste marca cañote... En el basural se tiraban la mugre y los desechos del hospital de Tigre, y seguramente de muchos otros hospitales, muchos autos abandonados, mucho fierro y lata y cosas viejas. Con las cosas viejas hacíamos carritos y cosas similares, para divertirnos. Un día fuimos al basural, que también le decían "la quema", porque ahí todo se quemaba. Bueno, fuimos y nos pareció que en días anteriores había habido una gran quema, porque cuando llegamos vimos muchos ataúdes chamuscados, sólo quedaba la chapa de los cajones, quemada y oxidada. Esa vez si me animé y con un palito, removí huesitos y cenizas. Quizás esos huesitos sigan ahí, aún hoy, debajo de la basura y los galpones que debe haber encima.

Las explicaciones de mi viejo y mi abuelo me fueron suficientes por décadas, hasta que un día empecé a entender que fue todo aquello que había visto.

Día de la Memoria

El jueves es 24 de Marzo, y se cumplen que se yo cuantos años del inicio del último gobierno dictatorial de nuestro país. Le podrían haber puesto "El día de la dictadura" o "el día de la democracia" o "el día del proceso de reorganización nacional" o "el día del guerrillero" como leí hoy por ahí. O cualquier otro nombre rimbombante y pulcro. Sin embargo le pusieron el "Día de la Memoria". Y yo no puedo estar mas que de acuerdo con tal bonito y emotivo nombre.

Porque no puedo dejar de recordar que hubo personas que pasaron por mi infancia "haciendo de indios", envueltos en colchones ardientes o quemados en ataúdes . Ojala que mi memoria sirva, de primera mano, para que todos aquellos que creen haber olvidado, recuerden. Para que todos aquellos que recuerdan, cuenten. Y para que todos aquellos que (por suerte) no tienen esos recuerdos, sepan qué cosas pasaron y peleen con todas sus luces y fuerzas para que nunca más vuelvan a pasar.

 

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Última actualización el Martes 19 de Abril de 2011 18:16