Nunca es Tarde PDF Imprimir Correo electrónico
Nunca es tarde
Escrito por Pablushka   
Lunes 18 de Octubre de 2004 13:01

Resulta que el señor estaba muy solo. Pensaba en lo mucho que le gustaría tener en este momento alguien con quien compartir sus pensamientos. Su casa roída por las ratas, asomaba al horizonte amenazante y temerosa. La tierra rojiza lo encontraba sentado en la entrada, en un viejo sillón de hierro, forjado a mano, martillo y yunque, de esos que ya no hay. Todavía se entretiene quitando la poca pintura reseca que cubre el óxido, con la uña de su dedo anular. Quita pintura y piensa. Mancha sus dedos y viaja, y en ese viaje se encuentra con su pasado. Puede verlo, puede recordarlo, mas no puede hacer nada para cambiarlo. Piensa, se sonríe y mientras se resigna, le cae una lágrima. -En verdad -dice en voz alta- me hubiera gustado mucho haber hecho amigos...

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Última actualización el Miércoles 27 de Mayo de 2009 20:26