Mirá también...
| El Bosque |
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| Nunca es tarde |
| Escrito por Pablushka |
| Lunes 18 de Octubre de 2004 13:09 |
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Las sombras se ocultaban temerosas, huían veloces de a luz del sol de la media tarde que las amenazaba desde el cielo claro, azul y brillante. El cóndor volaba alto, veía el espectáculo mientras se elevaba, quería el muy audaz, tomar el sol con sus garras y regalárselo al Bosque. El lago se agita tormentoso, como una enorme mole de acero, que se deja moldear dócilmente por el viento. La hierba fresca sonríe al viajero, que pasa veloz sin notar su textura suave. Los cerros se elevan suavemente, los picos apuntan a las estrellas escondidas y el camino se oculta a lo lejos; como una serpiente en algún rincón de la montaña. El Bosque se adueña del paisaje, por extensión y hermosura. Qué bellas historias que contarían si pudiese hablar. El Bosque vio a los Mapuches y abrigó sus hogueras, le dijo al viento que no sople cuando lo visitaba el Araucano, protegió al hombre desde que el hombre supo apreciarlo. El Indio le explicaba al Bosque porqué hacía un pozo en la tierra, y le pedía permiso. El Indio pedía perdón al árbol que cortaba, mientras le contaba las razones de su destino. Si el Bosque nos hablara, que bellas historias nos diría... El viajero llega a su destino. Entra en su casa. Se echa a dormir. Mañana temprano tiene una reunión de esas que son muy importantes. Se queda dormido. Sueña... ve la figura del Indio que le habla: -El Bosque está triste, dile porqué. El Bosque no sabe quien lo tala, no sabe y llora dile porqué Al día siguiente, mientras desayuna, recuerda su sueño. Se sonríe. ¡Y como no va a sonreír!, ¿Darle explicaciones y pedirle permiso a un bosque para talarlo ? La reunión fue todo un éxito. Harán papel, vigas, muebles y tronquitos de aserrín y cerámica para estufas de gas. -El bosque está triste y llora -le dice el cóndor al sol, mientras mira hacia abajo- es que extraña al Indio, que lo quería tanto
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| Última actualización el Miércoles 27 de Mayo de 2009 20:30 |





